SANTO DOMINGO. – El expresidente Hipólito Mejía ha manifestado en las últimas semanas una serie de opiniones divergentes con respecto a decisiones tomadas por el Gobierno del presidente Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno (PRM), organización de la que forma parte.
Mejía se mostró escéptico ante el nuevo plan de tránsito presentado por el Intrant, señalando que las medidas propuestas no frenarán el aumento de vehículos en la capital. “Yo no veo solución para el transporte, los dealers están llenos de carros”, afirmó, y agregó que le preocupa el descontrol de los motoristas, citando cifras alarmantes sobre su mortalidad diaria.
Durante un reciente encuentro en Dajabón, el exmandatario también criticó el abandono del sistema de riego, indicando que más de 3,000 kilómetros de canales están en deterioro, y pidió la destitución del director del Indrhi, Olmedo Caba. “¡Hay que botar al director del Indrhi!”, exclamó.
En materia migratoria, Mejía expresó estar a favor de regularizar la mano de obra haitiana, contradiciendo la posición oficial del Gobierno. “La mano de obra ya es necesaria en el país, dígalo quien lo diga”, dijo, destacando su importancia en la agricultura y la construcción.
Además, frente al llamado del presidente Abinader a detener la precampaña presidencial anticipada, Mejía restó importancia a los protocolos internos del PRM. “¿Qué importa? ¿El presidente no lo autorizó?”, cuestionó, en defensa de las aspiraciones políticas de su hija, Carolina Mejía, una de las figuras que suenan con fuerza dentro del partido.
